He tenido una vida relativamente libre, digo relativamente libre porque en realidad, ha estado llena de reglas, tabúes, prejuicios, tradiciones y costumbres que mi familia (mi adorada y a veces súper castrosa familia) ses ha encargado de taladrarnos en la cabeza a todos : "Estudia" "Ten una licenciatura" "Aprende 3 idiomas" "Trabaja en una gran empresa" "Cásate" "Ten un bebé" "Dale un hermano a ese bebé" "Compra un coche" "Compra una casa" "Ve de vacaciones a la playa" ..... Pum! Pum! Pum! No te dan ni tiempo de respirar... Carajo!
Pero bueno en lo que respecta a mí, pues nací como oveja de mi rebaño, pero con modales de cabra... ah y claro, negra, tan negra que en la noche ni me ven... Y eso les emperra aún más.
No digo que no quiera a mi familia, la adoro, mi familia es y ha sido para mí, un pilar, un templo, un hogar al cual siempre volver, y aunque cada que vuelvo y se enteran de alguna nueva locura, cómo: Tatuajes, piercings, conciertos, gastos que ellos consideran pendejos (¿En qué planeta es pendejo gastar en videojuegos y libros? ¿Preferirían que gaste en borracheras y condones?) En fin... Mi familia, tan temerosos de Dios cómo yo del SIDA.
Pues resulta que independientemente de mis arranques de libertad y vida bohemía que siempre me ha gustado, traté (Y lamentablemente sigo haciéndolo) de tener a todos contentos, como buenos gitanos que somos, estar casada antes de los 21 con un hijo en brazos o por llegar es parte del ciclo natural de cualquiera en mi clan, so... decidí "casarme" a los 18, primer gran error, me casé con alguien que ni era gitano, ni era bienvenido en mi casa, por consiguiente, una vez casada, fui básicamente desterrada.. JA! Bueno pero les hice caso ¿No?
Al final eso no funcionó y todo mi pequeño mundo de Señora madre de familia, se fue al carajo, una infidelidad, un corazón roto (Bien merecido según mi madre) y muchas promesas e ilusiones rotas, lograron forjar en mí una nueva persona... Decidí seguir intentado complacer a todos, y terminé mi carrera: "Ya me pueden decir Doña Mercadóloga o Lic", todos felices, todos orgullosos, todos a presumir (Porque ah! qué si a los gitanos no les gusta presumir) y fue entonces cuando.... decidí dar un paso más allá en mi camino a ser Doña Complaciente 2018: COMPRAR UN COCHE.
Llevaba yo, básicamente, TODA MI PUTA VIDA, diciendo que YO NO COMPRARÍA COCHE JAMÁS, ¿Motivos? Me sobraban: Gasto extra, tener un coche es como tener otro hijo, delicuencia, gente loca al volante (Y no me refiería a mí), demasiados carros ya en esta loca ciudad, etc. etc.
Pero claro que en cada reunión familiar resonaba siempre el "¿No te has comprado un coche?" "Tu hijo y tú NECESITAN uno" "Ya con carrera y trabajo estable y sin coche, caray" "En vez de gastar en otras cosas, deberías comprar un coche" y así... por días, meses... años.....
Mi madre siempre ha sido mi juez más duro: "Prefieres hacer que el niño ande lidiando en el transporte público, arriesgándolo, con tal de no gastar tu dinero, pero ¿Qué tal tus conciertos? ¿Tatuajes? ¿Pendejada y media?" .... Esa canción sonaba en mi cabeza por semanas, días, noches , todo el tiempo... Y claro, ir por mi hijo, caminar al metro y luego sobrevivir a una multitud de "humanos" que han perdido por completo su humanidad, el metro es el lugar dónde sobreviven los más fuertes (en las horas pico claro) y por supuesto que un pequeño de 8 años, no tiene mucha oportunidad, asi que tenía yo que sacar a la troyana que llevo dentro, y pelear (Sí, casi literamente) por que se respetase su espacio vital.... y la canción de "Prefieres gastar en otras cosas..... Compra un coche".... aparecía cada que veía su cara de acalorado y cansado (Y a veces asustado incluso).
Pues bien.... Decidí hacerlo, y llevo una puta semana manejando y ya quiero quemar al coche (o a los peatones, automovilistas, ciclistas, motociclistas y hasta los putos perros)
Me frustra porque YO NO QUERÍA,y ¿Por qué lo hice? Por presión externa, por complacer al mundo, por querer subirme al tren del mame de "La vida exitosa tiene: casa propia, coche propio y carrera terminada".....
Y ¿Saben qué? THIS SHIT SUCKS LIKE HELL.
¿Qué he aprendido de todo esto? QUE NUNCA EN LA PUTA VIDA VUELVO A TOMAR UNA DECISIÓN TAN GRANDE SÓLO POR COMPLACER A OTROS.
NO LO VUELVO A HACER.
FIN.
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